Destinos exóticos para visitar en México

Si existe algo en el mundo que une a todas las especies es la curiosidad. El extraño hábito por querer conocerlo todo, saberlo todo y por supuesto explorarlo todo. Pero dicho hábito se encuentra más acentuado en la especie humana. El hombre siempre ha tenido el afán de explorar y conocer todos los rincones del mundo y de alguna forma ser el primero en tener ante sus ojos cualquier destino extraño e inexplorado.

Muchos de estos preciosos y exóticos rincones se encuentran en México. Uno de los países más ricos en cuanto a historia y saberes ancestrales, cultura diversa, turismo y gastronomía, que invitan a personas procedentes de todas partes del mundo a visitarlos y llevarse en el corazón un pedazo este país.

Sin duda las ciudades mexicanas son hermosas y atrayentes, coloridas y ruidosas. Las mismas invitan al disfrute tanto durante el día como por la noche. Sin embargo, para quienes se encuentran algo cansados del constante movimiento acelerado de las urbes, México también cuenta con algunos sitios exóticos y tranquilos que son considerados como verdaderas joyas por quienes han estado presentes en los mismos. A continuación mencionaremos algunos de estos sitios, que en su mayoría son bellezas naturales.

Las Lagunas de Montebello en Chiapas se consideran como uno de los destinos más bellos del país por sus áreas acuáticas superficiales y subterráneas. Las áreas acuáticas del parque nacional, que lleva el mismo nombre, son formaciones de roca caliza y derrumbes que han sido unidos con el tiempo.

La Cascada de Basaseachi en Chihuahuatiene 246 metros de caída libre y se considera la segunda más alta del país. Entre los componentes que destacan en este atractivo se encuentran sus bosques y el mirador que otorga una impresionante vista del lugar.

El Valle de Mitla en Oaxaca es un sitio arqueológico cuyas construcciones ornamentadas se caracterizan por sus mosaicos de grecas. Tiene en su extensión patios decorados con piedras pulidas y una impactante vegetación.

El desierto blanco de Cuatro Ciénegas ubicado en Coahuila tiene como uno de sus principales atractivos las Dunas de yeso que son extensas formaciones de sulfato de calcio, que deben visitarse con lentes de sol evitando ir al medio día por el fuerte resplandor.

El Puente de Dios en San Luis Potosí consta de pozas turquesas de formación natural. Recibió ese nombre por la formación de un puente natural de roca a sus alrededores y su belleza principal es el efecto de la luz del sol en su interior y el espejo de agua.

El Valle de los Monjes en Chihuahua se trata de un espacio de escultura que ha sido formado naturalmente. Tiene numerosas formaciones rocosas que han adquirido formas colosales gracias a la lluvia y el viento a través de millones de años.

Calakmul en Campeche es un sitio que combina la selva y las magníficas obras de la civilización Maya.

La Iglesia de Paricutín en Michoacán es una obra sobreviviente al volcán más joven de México, que estuvo en erupción por nueve años. La Iglesia del Señor de los Milagros es uno de los vestigios aún con vida de un pueblo que fue devorado por el volcán.

Así que son numerosas las opciones para aquellos que no gustan de hacer turismo en las ciudades. Las afueras de México tienen muchos tesoros naturales y arqueológicos por visitar. No hay tiempo que perder.

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